El secreto para obtener un lomo perfecto

Se viene una celebración especial y tenemos dos alternativas: o vamos a un restaurante a festejar o nos reunimos en casa para celebrar.

En nuestra familia preferimos celebrar en casa a lo grande y a nuestro gusto, en donde, dependiendo del festejado, será el banquete.

En ocasiones y cuando estamos muy atareados, solemos contratar algún servicio.

Por ejemplo, cuando es fiesta de alguno de los niños preferimos contratar hamburguesas para eventos DF y lo mismo puedes hacer en tu localidad. Las hamburguesas son las preferidas de los niños y mejor contratamos el servicio para pasar el tiempo con ellos corriendo por todo el jardín, que estar en la parrilla.

La cosa cambia cuando el festejado es un adulto, ya que preferimos arremolinarnos frente a la parrilla a preparar la carne de su preferencia, acompañados de una cerveza bien fría.

Una de mis carnes preferidas cuando es mi cumpleaños y lo festejamos son las costillas, ya que tienen un sabor muy particular.

Entre los cortes más solicitados por los invitados suelen estar el filete mignon o cortes magros como el lomo.

En este caso hablaremos del lomo.

No importa cómo se lo cocine, va a ser lo suficientemente suave como para cortar con un tenedor y si se prepara bien, se obtiene una carne jugosa con una textura y con una cantidad mínima de grasa.

Es una carne sencilla de preparar y servir y como tiene una forma cilíndrica agradable, sin huesos, realmente no tienes de qué preocuparte, sólo es cuestión de prepararla, asarla, rebanar en medallones y servir.

Y aquí viene el secreto al preparar un lomo.

La mayor parte de su sabor distintivo de esta carne proviene de la grasa y ya sea asado o al horno podrás hacer gala de una excelente propuesta culinaria, ya sea al abrigo del tocino, o con una corteza de pimienta, o de una salsa de alto impacto.

Ahora que si no deseas nada de grasa, podemos adelantarte que la cocción puede ser un poco más difícil.

De hecho, la grasa es un aislante y como tal, ralentiza la tasa de transferencia de calor. Esto significa que, si tenemos dos pedazos de carne del mismo tamaño y forma, el que tenga menos grasa se cocinará más rápidamente.

Y Entonces, ¿por qué esto es un problema? ¿No es mejor que se cocine más rápido un guisado?

lomo-perparar-2-575x498Considera lo siguiente, cuanto más rápido se cocina un pedazo de carne, mayor será el gradiente de temperatura dentro de esa pieza de carne.

Esto significa que si tienes un lomo de carne magra, es muy fácil terminar con un asado que está bien hecho en las capas exteriores, mientras que el centro apenas alcanza una cocción media.

Para hacer este problema aún peor, sin el beneficio de la grasa, el lomo fino termina seco.

Así que la pregunta es, ¿cómo asar un lomo adecuadamente añadiendo a la vez sabor?

Bueno, el tip es que cuando cocines carne roja, el grado de cocción debe estar directamente relacionado con su contenido de grasa.

Por lo tanto con los cortes grasos ricos en grasa como las costillas están mejor preparados gracias a la grasa intramuscular ya que ablanda la carne y difunde su sabor.

Un lomo magro, por el contrario, no tiene grasa intramuscular por lo que es necesario ir verificando el término de la carne de acuerdo al comensal, ya que hay personas que les gusta un término medio mientras que a otros les gusta más el que tenga una corteza oscura donde experimentan un mejor sabor y textura.

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